El empleo de productos químicos en los hogares se ha dado para cubrir diversas necesidades por ejemplo, la de mitigar el impacto de las plagas (plaguicidas) y evitar la suciedad en el entorno (productos desinfectantes y limpiadores).
La mayoría de estos productos facilitan las actividades en el hogar, pero el empleo de éstas sustancias sin el conocimiento adecuado de los riesgos que conllevan, trae como consecuencia efectos adversos para la salud, ya que su utilización puede producir alergias, irritaciones, asma, dolores de cabeza, náuseas, trastornos en la visión, afecciones del sistema nervioso e inmunitario, envenenamiento del hígado, desequilibrios hormonales e incluso la muerte.
Además, debemos tener en cuenta que muchos productos tóxicos pueden dañar al organismo aunque no se noten. Es más, cuando no huelen, no se ven, o no producen sensaciones inmediatas, pueden ser más peligrosos porque nadie se fija en ellos y no se toman medidas preventivas.
¿Qué productos químicos potencialmente peligrosos tenemos habitualmente en nuestras casas?
En el mercado local, los productos químicos más relevantes son:
- Productos para limpieza en el hogar
- Aceites, lubricantes y grasas
- Ácidos (ácido clorhídrico, sulfúrico)
- Desinfectantes
- Detergentes
- Disolventes
- Abonos/fertilizantes
- Insecticidas/plaguicidas
- Lacas, barnices, pinturas
- Sosa cáustica/ lejía
- Repelentes
Para utilizar de forma segura los productos químicos debemos estar informados sobre sus características y las medidas de prevención que se tienen que considerar. Pero… ¿Cómo podemos conocer las características de una sustancia y la manera correcta de manipularla, así como las medidas a tomar en caso de accidentes?



































